-Los libros de caballerías: Un héroe defiende la justicia al servicio de su dama.
Amadís de Gaula (Garci Rodríguez de Montalvo)
Narra la historia de un niño que fue arrojado a un río al nacer y recogido por el caballero Gaudales, quien lo educa como a caballero. Enamorado de Oriana, tiene un hijo con ella, Esplandián. Tiene diversos nombres, como Doncel del mar, Beltenebros, Caballero de la Verde Espada…
El estilo es claro y elegante.
-La novela morisca es heredera de los romances moriscos y fronterizos del siglo XV.
Temas de la Reconquista y de ejemplos de convivencia entre moros y cristianos. La más representativa es Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa, anónima.
-La novela pastoril entronca con la tradición bucólica del poeta latino Virgilio.
Es una novela con rasgos poéticos, los protagonistas son falsos pastores en un locus amoenus, incluye poemas.
Los siete libros de Diana ,de Jorge de Montemayor, fue la primera en España. Trata del papel del amor en el destino de las personas.
-La novela bizantina o de aventuras. Después de largas peregrinaciones por el mundo, los enamorados se reencuentran. Los trabajos de Persiles y Segismunda, de Cervantes, quien la terminó poco antes de morir. En el prólogo escribió: “¡Adiós, gracias! ¡Adiós, donaires! ¡Adiós, regocijados amigos; que yo me voy muriendo y deseando veros presto contentos en la otra vida!” Y, en la dedicatoria al conde de Lemos: “Ayer me dieron la Extremaunción y hoy escribo ésta: el tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir” (…)
Capítulo II: “El capitán y señor deste navío se llama Arnaldo, es hijo heredero del rey de Dinamarca, a cuyo poder vino por diferentes y extraños acontecimientos una principal doncella a quien yo tuve por señora, a mi parecer, de tanta hermosura que entre las que hoy viven en el mundo y entre aquellas que puede pintar en la imaginación el más agudo entendimiento, puede llevar la ventaja. Su discreción iguala a su belleza, y sus desdichas a su discreción y a su hermosura. Su nombre es Auristela. Sus padres, de linaje de reyes y de riquísimo estado. Ésta, pues, a quien todas estas alabanzas vienen cortas, se vio vendida, y comprada de Arnaldo; y con tanto ahínco y con tantas veras la amó y la ama, que mil veces de esclava la quiso hacer su señora admitiéndola por su legítima esposa; y esto con voluntad del rey, padre de Arnaldo, que juzgó que las raras virtudes y gentileza de Auristela mucho más que ser reina merecían. Pero ella se defendía diciendo no ser posible romper un voto que tenía hecho de guardar virginidad toda su vida, y que no pensaba quebrarle en ninguna manera, si bien la solicitasen promesas o la amenazasen muertes. Pero no por esto ha dejado Arnaldo de entretener sus esperanzas con dudosas imaginaciones, arrimándolas a la variación de los tiempos y a la mudable condición de las mujeres, hasta que sucedió que, andando mi señora Auristela por la ribera del mar, solazándose, no como esclava, sino como reina, llegaron unos bajeles de cosarios, y la robaron y llevaron no se sabe adónde”.
Amadís de Gaula (Garci Rodríguez de Montalvo)
Narra la historia de un niño que fue arrojado a un río al nacer y recogido por el caballero Gaudales, quien lo educa como a caballero. Enamorado de Oriana, tiene un hijo con ella, Esplandián. Tiene diversos nombres, como Doncel del mar, Beltenebros, Caballero de la Verde Espada…
El estilo es claro y elegante.
-La novela morisca es heredera de los romances moriscos y fronterizos del siglo XV.
Temas de la Reconquista y de ejemplos de convivencia entre moros y cristianos. La más representativa es Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa, anónima.
-La novela pastoril entronca con la tradición bucólica del poeta latino Virgilio.
Es una novela con rasgos poéticos, los protagonistas son falsos pastores en un locus amoenus, incluye poemas.
Los siete libros de Diana ,de Jorge de Montemayor, fue la primera en España. Trata del papel del amor en el destino de las personas.
-La novela bizantina o de aventuras. Después de largas peregrinaciones por el mundo, los enamorados se reencuentran. Los trabajos de Persiles y Segismunda, de Cervantes, quien la terminó poco antes de morir. En el prólogo escribió: “¡Adiós, gracias! ¡Adiós, donaires! ¡Adiós, regocijados amigos; que yo me voy muriendo y deseando veros presto contentos en la otra vida!” Y, en la dedicatoria al conde de Lemos: “Ayer me dieron la Extremaunción y hoy escribo ésta: el tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir” (…)
Capítulo II: “El capitán y señor deste navío se llama Arnaldo, es hijo heredero del rey de Dinamarca, a cuyo poder vino por diferentes y extraños acontecimientos una principal doncella a quien yo tuve por señora, a mi parecer, de tanta hermosura que entre las que hoy viven en el mundo y entre aquellas que puede pintar en la imaginación el más agudo entendimiento, puede llevar la ventaja. Su discreción iguala a su belleza, y sus desdichas a su discreción y a su hermosura. Su nombre es Auristela. Sus padres, de linaje de reyes y de riquísimo estado. Ésta, pues, a quien todas estas alabanzas vienen cortas, se vio vendida, y comprada de Arnaldo; y con tanto ahínco y con tantas veras la amó y la ama, que mil veces de esclava la quiso hacer su señora admitiéndola por su legítima esposa; y esto con voluntad del rey, padre de Arnaldo, que juzgó que las raras virtudes y gentileza de Auristela mucho más que ser reina merecían. Pero ella se defendía diciendo no ser posible romper un voto que tenía hecho de guardar virginidad toda su vida, y que no pensaba quebrarle en ninguna manera, si bien la solicitasen promesas o la amenazasen muertes. Pero no por esto ha dejado Arnaldo de entretener sus esperanzas con dudosas imaginaciones, arrimándolas a la variación de los tiempos y a la mudable condición de las mujeres, hasta que sucedió que, andando mi señora Auristela por la ribera del mar, solazándose, no como esclava, sino como reina, llegaron unos bajeles de cosarios, y la robaron y llevaron no se sabe adónde”.
-La novela picaresca es una
reacción frente a los personajes idealizados de la pastoril y de caballerías.
El pícaro es un antihéroe y muy real, forma autobiográfica y carácter satírico
(Lazarillo de Tormes)
Según Erasmo de Rotterdam (1467-1536), en su obra "Sobre el libre albedrío" el hombre no es malo por naturaleza a pesar del pecado original. El libre albedrío que llevó al ser humano a la expulsión del Paraíso, supone al mismo tiempo su posibilidad de salvación. Aunque no basta la libertad, es necesario el don divino de la Gracia. Tampoco la Gracia sóla sería meritoritoria. La salvación ha de alcanzarse por el ejercicio del libre albedrío y la concurrencia de la Gracia.
Martín Lutero (1483-1546), el airado padre de la Reforma Protestante, es profundamente pesimista respecto a la naturaleza humana: el hombre está corrompido por el pecado original. Sólo con la ayuda de la Gracia puede hacer algún bien. La salvación depende de la voluntad arbitraria de Dios. Entonces, si sólo Dios puede salvar y decidir el destino del alma, de ello se sigue un determinismo radical y la negación del libre albedrío, tal como pretende afirmar Lutero en su polémica contra Erasmo, plasmada en su "Sobre el albedrio esclavo".